Las pasadas Navidades de 2009 nos regalaron una auténtica obra de arte que, afortunadamente, ha quedado para la posteridad. La Falla Na Jordana tuvo el tino de crear para nuestro pueblo una reproducción -la más fidedigna que he visto- de la Exposición que en 1909 nos trajo la luz eléctrica a la ciudad de Valencia.
La Falla donó este belén al Ayuntamiento de Valencia que, consciente de la necesidad de conservar esta belleza para admiración de los valencianos, en el futuro, recibió el bien más preciado de los falleros de Na Jordana con todo el cariño que la ocasión merece. Uno no puede sino mirarlo e imaginarse a su bisabuela paseando del brazo del bisabuelo, bajo las mortecinas luces de las farolas que dejaban de oler a keroseno para dar luz perenne gracias a la lelectricidad.



