Es una de las construcciones que más tiempo costó terminar de la Ciutat de les Arts i les Ciéncies, pero ciertamente su arriesgadísimo diseño arquitectónico y su significación como segunda sede de la música y el teatro de la ciudad de Valencia -tras el Palau de la Música, primer edificio en llenar el gran vacío que antaño existía en una ciudad tan “musical” como Valencia- han convertido a este magnífico gran “casco de explorador español” en el edificio insignia de la CAC.
No en vano, los mejores divos y divas del panorama musical mundial han pasado y pasan por él dejando impregnadas en sus paredes alabanzas y parabienes para con su condición de cofre del tesoro musical como pocos auditorios en el Mundo.



