En el rincón más recogido y añejo del barrio viejo de Requena, conocido como La Villa, encontramos esta maravilla del gótico flamígero: la portada de la iglesia de El Carmen, una gozada para los amantes de la arquitectura medieval valenciana. Esas auténticas llamas góticas y el techado de madera, aún conservado y firme, enamoran a propios y extraños y mantienen quieto al más pintado porque, sencillamente, merece ser admirada.