De nuevo recordamos a uno de nuestros grandes: el maestro de maestros, Joaquín Sorolla. Y ésta quizás sea una de sus obras más internacionalmente conocidas -aunque eso sea colocarla entre centenares de ellas, ya que hablamos de un pintor mundialmente venerado y reconocido-: “El sol de la tarde”, obra que data del año 1904, Óleo sobre lienzo, 195×435, que presenta una escena costumbrista de las muchas que trabajó el valenciano en la playa de la Malvarrosa. En este caso, vemos cómo era la llegada de las barcas de pesca a la playa y cómo el tiro de bueyes era el que dejaba finalmente la barca sobre la arena con toda su maravillosa carga a bordo.

Es uno de los lienzos que el maestro pintó para la Hispanic Society of America, en Nueva York, que además sigue siendo su propietaria.