El insigne pintor valenciano Joaquín Sorolla pintó esta maravilla en la playa de las Arenas – Malvarrosa, allá por el año 1903. Se da la circunstancia de que este cuadro fue comprado por un judío alemán llamado Steinthal, cuya esposa, ante el miedo a que sus obras de arte cayeran en manos del Tercer Reich, las mandó esconder en Dresde, de donde salió a la luz durante las inundaciones de Centroeuropa de 2002. A partir de ahí, sendas subastas auparon su precio hasta los cuatro millones y medio de euros, su precio final en Sotheby’s en mayo de 2008.


