La plaza de Cajeros, situada a la altura del pasaje Ripalda, era uno de los centros comerciales de la vida valenciana del ochocientos. Llena de vida social, en sus restaurantes se podía comer desde primeras horas de la mañana hasta bien entrada la noche.
Las modestas casas que poblaban la actual calle de Quart enfrentando las Torres del mismo nombre no impedían la impresionante visión del monumento. En la imagen se pueden observar los carros, únicos vehículos de la época.
La plaza de la Reina era el centro comercial de la vida valenciana de finales del siglo XIX. Su fisonomía cambió con el paso del tiempo. Los edificios que ocupaban el centro de la actual plaza fueron derribados. Sus comercios, como el café que muestra la fotografía, desaparecieron. De esta imagen sólo queda en [...]
En 1880, la Lonja, edificio construido por José Aixa, presentaba las claras señales del paso del tiempo. Trece años más tarde el ayuntamiento acometió la restauración del monumental edificio gótico civil. A sus pies se instalaba el mercado con sus tenderetes de lona.