Sobre el crucero de la Catedral de Valencia, alzamos la vista y nos encontramos con el impresionante cimborrio, que con una maestría digna del insigne Sorolla, introduce la luz del Mediterráneo en la oración del peregrino a través de una linterna casi imposible. He aquí una bella imagen de esta joya del barroco valenciano.

Cimborrio y crucero de la Catedral de Valencia