Mes de mayo. Plaza de la Virgen de los Desamparados, en Valencia. Los edificios que dan a la plaza engalanan sus ventanas y balcones con un sinfín de tapices, banderolas, carteles y sábanas en honor a la Patrona de la ciudad. De su advocación se entiende la amalgama de valencianas que llevan el nombre de Amparo, Empar, Amparigües…

Falta poco para que comiencen los actos que, uno tras otro, lloran devoción por la “Mare de tots els valencians”, como reza su himno, como la popular “Dansà” que llena de bailarines de jota valenciana toda la superficie hábil de la plaza, o la Descoberta; el emotivo traslado de la Basílica a la Catedral y la posterior procesión que congrega a miles y miles de ciudadanos, entre pétalos de flor y fragancias de azahar mezcladas con el incienso regio.

Banderas y tapices engalanan los balcones en honor a la Patrona de Valencia